Un sistema de riego sencillo para el día a día ajetreado

Ilustración de un paisaje

Regar cada planta a mano es fácil cuando hay tiempo, pero en las semanas de más prisa se convierte en una tarea que se va aplazando, y es justo entonces cuando las plantas más lo necesitan, sobre todo las de maceta en pleno verano. Un sistema sencillo evita que el jardín dependa de encontrar un rato libre cada tarde. No hace falta que sea sofisticado: basta con que funcione sin que tengas que pensar en él.

Empezar por lo que más agua pide

Antes de instalar nada, mira qué zonas piden agua con más frecuencia. Suelen ser las macetas pequeñas, las jardineras y las plantas recién plantadas, que todavía no han echado raíces profundas. Concentrar el esfuerzo en esas zonas da mejores resultados que querer cubrir todo el jardín de golpe, y el césped o los arbustos ya asentados suelen aguantar mejor unos días secos.

Un temporizador sencillo conectado al grifo permite regar a primera hora de la mañana o al final de la tarde, cuando el agua se aprovecha mejor y se evapora menos. Solo con esta mejora desaparece la sensación de tener que estar pendiente todos los días, y el riego se hace incluso cuando llegas tarde a casa.

Los tubos con goteros no exigen una instalación complicada para funcionar bien en un jardín de tamaño moderado. Con el tiempo, la cal o la tierra pueden taparlos, así que conviene revisar de vez en cuando que todos dejan salir agua. Una vuelta rápida por el jardín con el sistema en marcha te permite ver si algo gotea de más, si una planta se queda sin agua o si un tubo se ha movido.

Ajusta el sistema según la estación y el tiempo. Las plantas necesitan mucha más agua en pleno verano que en otoño, y un sistema que riega igual en un día de lluvia que en una semana de calor malgasta agua y puede encharcar la tierra. Si puedes, pausa el riego tras una buena lluvia.

Y si te vas unos días de viaje, pide a alguien que eche un vistazo al jardín. Ningún sistema sustituye del todo una mirada atenta, pero uno bien ajustado hace que el jardín siga recibiendo lo que necesita incluso en las semanas más ocupadas.